Las redes sociales.
Las redes sociales como
Facebook, Twitter, Instagram, entre muchas otras mas, son utilizadas en varios países
del mundo por el crimen organizado para cometer secuestros y otros actos
delitivos, los delincuentes han buscado
a sus potenciales víctimas en esas redes sociales de internet.
Las redes sociales
ofrecen infinitas posibilidades, tales como, entrar en contacto con gente de
otros países y culturas, mantener el contacto con personas que viven a larga
distancia, intercambiar experiencias y conocimientos e incluso dinamizar
movimientos culturales y políticos mediante el contacto con los usuarios.
No obstante, las
redes conllevan una serie de riesgos. En general, éstos son los mismos que los
del resto de actividades que se llevan a cabo en la red. Si bien, hay algunos
matices y características específicas de los peligros que pueden presentarse
con el uso de las redes sociales.
Los riesgos se
presentan en una doble dirección. Los menores pueden ser víctimas de alguna de las
amenazas o también, por desconocimiento, pueden incumplir alguna de las normas referidas a datos o
informaciones de otras personas.
¿Qué peligros de las redes sociales enfrentamos
a diario?
1.-El
acoso en línea
El cyberbullying o acoso a través de Internet es un
fenómeno que alarma a padres y autoridades gubernamentales, ya que va en
aumento, con el crecimiento de las redes sociales y el tiempo, cada vez mayor,
que dedican los niños y adolescentes en estos espacios.
Intimidación, exclusión y maltrato son caras de un mismo
problema. Personas que reciben mensajes hirientes, intimidatorios y humillantes
se envían a diario generando miedo y dolor en las víctimas y la diversión del
acosador. Secretos descubiertos, rumores falsos, reputaciones arruinadas, un
hostigamiento continuo.
Esta es quizá una de las principales peligros de las redes
sociales que los padres temen para sus hijos. Un problema que puede empezar en
la escuela, como un juego entre sus amigos pero que también puede involucrar a
gente adulta que aprovecha la facilidad de crear perfiles falsos en estas
plataformas.
2.- Incitación al odio.
Prejuicios, mensajes de odio, intolerancia y llamados a la
violencia contra una persona o grupos de personas a causa de su raza, religión,
nacionalidad o ideas políticas, se multiplican y amplifican también en las
redes sociales aprovechando su característica de viralidad.
Los mensajes de odio no son exclusivos de los sitios de redes
sociales, pero sí pueden ser usados y con mucha frecuencia para la difusión de
expresiones discriminatorias y discursos racistas hacia el otro, que es
diferente. Los grupos sociales más atacados son los judíos, católicos,
musulmanes, hindúes, homosexuales, mujeres, inmigrantes y las minorías.
En mayo de 2010 Facebook se vio presionado a cerrar el grupo “Yo
también odio a los judíos”, un espacio que promovía el aborrecer a un colectivo
humano e incitaba a la violencia en contra de esa comunidad. En YouTube a
diario se suben videos de contenidos agresivos y discriminatorios. Las redes
también pueden ser entonces espacios en donde pareciera más fácil organizar y
juntar estos odios, haciéndolos más visibles.
3.-Rechazos laborales.
He aquí otro de los peligros de las redes sociales. Las
oficinas de recursos humanos están cada vez más atentas a las redes sociales y
a lo que allí hacen o dicen sus futuros empleados. Mucha gente, sin embargo, no
toma en cuenta cómo afectan las redes sociales a su reputación online. Los
perfiles pueden ayudar a los reclutadores a conocer mejor a sus aspirantes y
restarles puntos.
4.- El phishing.
Este es uno de peligros de las redes sociales más conocidos. Se trata de una
modalidad de fraude que se caracteriza porque el usuario es llevado al engaño
haciéndole revelar todos los datos de acceso de su cuenta mediante la
inviatción a una página falsa idéntica a l de una red social. Al hacer clic, el
usuario creerá por la apariencia tan parecida que se trat de un sitio de
confianza e iniciará sesión normalmente.
Una vez que los datos son obtenidos, la página redireccionará al
sitio original y el usuario no se habrá dado cuenta hasta que su cuenta sea
manipulada para fines fraudulentos como enviar spam a sus contactos o
convencerlos de instalar algún programa malicioso, aprovechando su confianza.
Su información privada también puede ser vendida junto a la de otra miles de
cuentas en el mercado negro.
5.- Malware.
Durante el 2010, Facebook y Twitter, las
más populares redes sociales han sido precisamente las más afectadas por violaciones de seguridad. El gusano
Koobface fue una de las primeras grandes amenazas para Facebook en 2008.
Mediante comentarios en los perfiles de sus víctimas, los invitaba a ver un
video mediante un enlace a una web que a su vez le pedía instalar un códec para
ver correctamente el sitio.
Desde esa fecha hasta hoy el abanico de aplicaciones falsas se
han multiplicado, con la promesa de enterarse quién visitó su perfil o ver las
respuestas a preguntas que sus amigos han contestado sobre ellos, imágenes
divertidas o noticias sorprendentes, los usuarios son atraídos a caer en estas
trampas que terminan con sus cuentas infectadas.
Otro de los peligros de las redes sociales se dio en Twitter con
el uso de acortadores para los enlaces ha sido aprovechado para campañas
de spam y redireccionamiento a sitios de dudosa confiabilidad. Además, también
existen aplicaciones que ofrecen fascinantes características que tientan a su
instalación, cuando en realidad utilizan los permisos concedidos para mandar
más spam o robar datos privados.
6.- Problemas de privacidad.
Para muchos, las redes sociales se han convertido en archivos
diarios cargado con riquísima información sobre sus vidas. Desde datos básicos
y de contacto, hasta información acerca de sus amigos, sus trabajos, aficiones,
rutinas y actividades contadas en fotos y comentarios.
Sin embargo, aunque nos han facilitado compartir parte de
nuestra vida, también inspiran temor y suspicacias sobre cómo son administrados
esos datos sensibles. Facebook desde su creación ha generado debates
inacabables sobre sus límites de privacidad: el uso de esta información para la
publicidad y el fácil acceso para las aplicaciones de terceros, el indexado en
sitios web externos y los derechos de propiedad y reproducción.
7.- Pérdida de productividad.
Algunas personas no logran controlar el tiempo que pasan
revisando sus redes sociales, llegando incluso a interferir con otras
actividades como el estudio y el trabajo. Es cierto que a veces puede parecer
más fácil escoger pasar un tiempo divertido y relajado que concentrase en
actividades importantes, pero esto genera un problema porque se van
postergando. Por eso, son más ahora las empresas que prohíben y bloquean su uso
en las oficinas y centros de enseñanza por considerar que distraen y bajan la
productividad de sus empleados.

